En 1957, Europa estaba dividida entre los bloques Occidental y Oriental durante la Guerra Fría, con Europa Occidental alineada con NATO y Europa Oriental dominada por la Unión Soviética. Ese año también marcó un hito en la integración europea con la firma de los Tratados de Roma, sentando las bases de lo que más tarde se convertiría en la Unión Europea.
Esta es una reproducción impresa de un mapa histórico




















