En 1897, la Austria-Hungría era un vasto imperio multinacional gobernado por Franz Joseph I, que se extendía desde los Alpes hasta los Balcanes. Aunque era económicamente y culturalmente dinámico, el estado enfrentaba crecientes tensiones políticas entre sus numerosos grupos étnicos, incluidos checos, húngaros, polacos y eslavos del sur, que desafiaban cada vez más la estabilidad de la Monarquía Dual.
Esta es una reproducción impresa de un mapa histórico




















