En 1740, la Península Ibérica estaba dominada por dos grandes monarquías: el Reino de España bajo Felipe V de España, y el independiente Reino de Portugal gobernado por Juan V de Portugal. Ambos reinos controlaban extensos imperios ultramarinos, haciendo de Iberia un centro clave del poder colonial global en el siglo XVIII.
Mapa grabado a mano y coloreado en contorno, con cartela decorativa en el título. Muestra límites políticos y administrativos, ciudades, pueblos, caminos, puntos de referencia, montañas y ríos.
Esta es una reproducción impresa de un mapa histórico




















